Fedora Linux 44 ya está aquí: todo lo que cambia en la nueva versión del sistema operativo libre más emocionante.
Si nunca has oído hablar de Fedora Linux, piensa en él como uno de esos sistemas operativos alternativos a Windows o macOS que cada año sorprende con ideas que luego adopta el resto del mundo tecnológico. Acaba de llegar su versión 44, y aunque desde fuera pueda parecer "otra actualización más", hay cambios que merecen que le eches un vistazo aunque no seas un experto en informática. La edición más popular de Fedora, la llamada Workstation, viene ahora con GNOME 50. GNOME es el entorno de escritorio, es decir, todo lo que ves en pantalla cuando enciendes el ordenador: el menú, las ventanas, los iconos, la barra de tareas. Esta versión cincuenta —que ya solo el número dice algo sobre lo madura que está la plataforma— trae mejoras en accesibilidad, en la gestión del color de pantalla y en el escritorio remoto, algo muy útil si alguna vez necesitas conectarte a tu equipo desde otro lugar. Además, muchas de las aplicaciones que vienen instaladas por defecto han recibido actualizaciones: el visor de documentos, el administrador de archivos y el calendario, entre otras. No son cambios que te vayan a dejar sin palabras, pero sí hacen que el día a día sea más fluido y menos frustrante.