Zapscape, la vulnerabilidad KVM que permite escapar de una VM al host.
Cuando confías en una máquina virtual, das por hecho que lo que ocurre dentro se queda dentro. Esa barrera es precisamente lo que pone en jaque Zapscape, una vulnerabilidad crítica descubierta en KVM, el hipervisor incluido en el kernel de Linux, que permite a un atacante con privilegios dentro de una máquina virtual escapar de ella y tomar el control del servidor físico que la aloja. Registrada bajo el identificador CVE-2026-64561, esta brecha de seguridad afecta a un escenario muy concreto pero extendido en la nube: el de la virtualización anidada, esa técnica que permite ejecutar una máquina virtual dentro de otra máquina virtual.